Que implica ser sensitivo o médium | Blog AntiguaMagia

Que implica ser sensitivo o médium



Fantástica la descripción que hace la autora en este artículo. La otra cara de ser médium: la que nadie cuenta.

Yo suscribo lo que dice. Y añado el agotamiento posterior, el no querer tocar a ciertas personas porque si lo haces empiezas a escuchar su dialogo interior, el no querer entrar en ciertos sitios publicos, como los aseos de algunos sitios, porque empiezas a oirles y tu unica meta ya no es entrar en el baño, sino hacerlo sin que ellos perciban que tú les percibes. Verles, por tu rabillo del ojo, pasar por tu lado y tu hacerte la loca y seguir con las lentejas. Y asi suma y sigue.

Es una puñetera locura vivir así, sí. Pero no, no estamos mal de la cabeza. Es nuestro día a día. Suena gracioso, pero cuando te gritan en la oreja en mitad de la noche no hace ni pizca de gracia, ya no por el susto, porque una se acaba acostumbrando, es por el mero hecho de que quieres dormir y no te dejan. Dormir con la cabeza tapada para intentar despistarles. Temer al verano, porque solo te protege una fina sabana y estar deseando la vuelta del invierno y la protección que te da un grueso nórdico, que ya ves tú lo que eso protege. Despertar a las seis de la mañana y ver a un militar a los pies de la cama mirándote fijamente y decirle « ahora no, por dios, date una vuelta por ahí ».

Tener que haber soportado a gente cercana diciéndote « tú lo que estás es mal de la cabeza ». Y tú ver a su abuela detrás con cara de perro por el comentario.

Ir a sitios antiguos y no soportar la presión del gentío « invisible », para los demás claro. Pasarte media vida intentando evitar entierros, funerales, cementerios, hospitales, iglesias, catedrales, etc., porque parecen el metro en hora punta.

Que la gente abuse, de tus capacidades, que gracias a dios no estan al 100 por 100 24 horas al día, ni todos los días de la semana. O que por el contrario te digan « pues yo a tu casa no voy, que miedo ». Que más les da, si no están en mi casa, estan por todas partes.

Es cierto, acabas con complejo de bombilla d cinco mil watios en mitad del lugar, a donde quiera que vayas.

En mi familia las ha habido, y ahora soy yo. Hay días que me da igual, otros me cabrea. Saber que tus abuelos van a morir, porque han venido por la noche a decírtelo. Oir los pasos de alguien de un lado a otro de la habitación por la noche, cuando tu hijo está enfermo y tu te pasa la noche en vela tumbada junto a él en su cama. Percibir olores de alguien que está fumando y no se ve. Discutir con tu pareja, y automáticamente empezar a caerse cosas para que pareis la discusión. Y un largo etcétera. Como notar que te tocan la cara o la espalda, o el pelo.

Es diferente, solo eso. Agotador algunas veces. Otras no está tan mal. Hay mucha leyenda urbana respecto al tema también. Mucho secretismo por el que dirán y el miedo a la incomprensión. Necesario ?, estar con los ánimos en su sitio y las energías en equilibrio, sino te acribillan.

Tienes alguna experiencia que contar respecto al tema ?. Me gustaría conocerla. Anímate y compartela en la zona de comentarios justo debajo del post.

1 comentario:

  1. Hola me identifico con lo que has escrito la verdad es que es así tsl como lo cuentas, olores y presencias que están en todas partes, desde niña he sentido todo eso y las experiencias han sido muchas. Gracias por compartir. Saludos.

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